
Hace unos días la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) sacaba a la luz un estudio que afirmaba que se ha producido un incremento en las donaciones de órganos de personas fallecidas en un 5% y de trasplantes en un 6%. Unos datos que engloban todos los tipos de trasplantes, menos el de corazón y páncreas.
El estudio sitúa a Cataluña como la Comunidad Autónoma que más ha crecido en este aspecto, seguida de Andalucía y Cantabria. Estas cifras aparecen en un momento en el que se ha producido un descenso en las defunciones viales y laborales.
Desde que la Ley de Trasplantes en España resultase aprobada, hace más de una veintena de años, son muchas las personas que han recibido órganos de individuos y familiares anónimos que han decidido con su acto prolongar los años de vida de esos que necesitan un trasplante para poder sobrevivir. Esto hecho, parece haber calado entre la sociedad española, ya que es uno de los países con mayor número de donaciones por millón de habitantes a nivel mundial.
A la hora de realizar un trasplante se tienen en cuenta una serie de criterios como la urgencia del caso, la compatibilidad entre el donante y el receptor, el orden en la lista de espera o la distancia, entre otros aspectos. Sin embargo, esta práctica, que muchos definen como un acto solidario, puede saltar la barrera de lo legal para convertirse en una práctica económica más: el comercio de órganos.
A diferencia de otras prácticas sanitarias, la donación de órganos es uno de los progresos médicos y humanos que menos detractores posee entre religiones como la católica, la protestante, el budismo, la musulmana o los propios testigos de Jehová, que aunque rechazan las donaciones de sangre no se oponen a intervenciones como éstas.
Hechos que demuestran la conciencia social de esta práctica son las jornadas “Cómo aumentar la donación en un entorno cambiante” el próximo 17 de noviembre en Madrid en el auditorio Fundación Mutua Madrileña. Todos los interesados podrán obtener más información en la web de la ONT, http://www.ont.es/, o la dirección de correo electrónico fmed@mutua-mad.es.
“Al final lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años”

VAYA... SI SOY YO EL DEL VIDEO....MUCHO ÁNIMO TERESA Y ADELANTE. UN SALUDO.
ResponderEliminarPACO.